Qué extractor necesitas según los metros cúbicos de tu armario (con tabla)

El extractor es la pieza que más se elige a ojo y peor sale. Ni el más potente es el mejor, ni el que viene en el kit basta siempre. El cálculo es sencillo y merece los dos minutos que cuesta hacerlo.

La cuenta básica

Multiplica largo × ancho × alto en metros para obtener el volumen, y ese volumen por las renovaciones de aire que quieres por hora. Para cultivo de interior se trabaja habitualmente entre 40 y 60 renovaciones/hora: hacia 40 si el ambiente de la habitación es fresco, hacia 60 o más si hace calor o la luminaria es potente.

ArmarioVolumenCaudal necesarioDiámetro típico
60 × 60 × 1600,58 m³25–35 m³/h100 mm
80 × 80 × 1801,15 m³45–70 m³/h100–125 mm
100 × 100 × 2002,0 m³80–120 m³/h125 mm
120 × 120 × 2002,88 m³115–175 m³/h150 mm
150 × 150 × 2004,5 m³180–270 m³/h150–200 mm

El dato que casi nadie tiene en cuenta: la pérdida de carga

Los m³/h de la caja son en descarga libre, sin nada conectado. En la vida real el aire pasa por un filtro de carbón, varios metros de tubo y algún codo, y cada elemento resta. Cuenta con perder entre un 25 % y un 40 % del caudal nominal en un montaje normal con filtro.

Traducido: para los 100 m³/h que pide un armario de 100 × 100, busca un extractor de 160–200 m³/h nominales. Y cuida el trazado: cada codo cerrado y cada metro de conducto flexible de más te cuesta caudal. Tubo corto, curvas amplias y abrazaderas bien apretadas.

Mejor un extractor grande al 60 % que uno pequeño al 100 %

Un extractor trabajando al límite hace ruido, vibra y se calienta. El mismo caudal obtenido con un motor mayor girando a media potencia es más silencioso y dura más. Por eso conviene que sea regulable: los modelos con control de velocidad o con sonda de temperatura permiten ajustar en verano y en invierno sin recablear nada. Puedes comparar caudales y niveles de ruido en extractores.

Extraer, sí; pero también mover el aire dentro

Son dos funciones distintas y no se sustituyen. El extractor renueva el aire del armario; el ventilador de recirculación lo mueve entre las plantas para homogeneizar temperatura y humedad. Sin recirculación aparecen capas de aire quieto sobre el sustrato, que es donde empiezan casi todos los problemas de hongos.

Errores frecuentes

  • Olvidar la entrada de aire. Si el armario no tiene por dónde entrar aire, el extractor trabaja en vacío y no renueva nada. La entrada debe ser al menos igual que la salida.
  • Montar el filtro al final del recorrido. Lo habitual y más efectivo es filtrar antes del extractor, dentro del armario.
  • Sujetar el extractor rígido a la estructura. Transmite la vibración a todo el mueble; con las gomas de suspensión el ruido baja de forma notable.
  • Dimensionar solo por el armario. Si la habitación es un cuarto pequeño y cerrado, el aire que extraes vuelve a entrar caliente: ahí el problema no es el extractor, es la ventilación de la habitación.

Si me dices la medida de tu armario y la potencia de tu luz, te digo el caudal exacto que necesitas: escríbenos desde contacto. Todo el material de ventilación está en control de clima.

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