Iluminación LED de cultivo: PPFD, espectro y consumo explicados sin marketing

Las fichas de las luminarias LED están llenas de cifras que suenan bien y dicen poco. Estas son las cuatro que de verdad permiten comparar dos modelos, y las que conviene mirar con lupa.

Los vatios: solo sirven los reales

Muchas fichas anuncian una potencia «equivalente» que no tiene nada que ver con lo que el equipo consume. El dato válido es el consumo real desde la pared, en vatios. Si una luminaria dice «1000 W equivalente» y consume 150 W, es una luminaria de 150 W: compárala con otras de 150 W.

Los lúmenes no miden lo que necesita la planta

El lumen está definido a partir de la sensibilidad del ojo humano, que es máxima en el verde. Pero la planta aprovecha sobre todo el rojo y el azul, justo donde nuestro ojo ve peor. Una luminaria puede tener muchos lúmenes y ser mediocre para cultivar. Los lúmenes no son un criterio válido aquí.

PPFD: la cifra que sí importa

El PPFD mide cuántos fotones útiles llegan a una superficie concreta cada segundo (en µmol/m²/s). Es una medida en un punto, así que solo tiene sentido acompañada de la altura y del mapa de reparto. Como referencia orientativa:

FasePPFD orientativo
Esquejes y plantas jóvenes200–400 µmol/m²/s
Crecimiento vegetativo400–600 µmol/m²/s
Floración600–900 µmol/m²/s

Cuando un fabricante publica el mapa de PPFD del área completa, y no solo el valor del centro, suele ser buena señal: significa que el reparto aguanta el escrutinio. Un pico muy alto en el centro con esquinas hundidas rinde peor que un valor medio uniforme.

Eficacia: µmol por julio, el dato que separa gamas

La eficacia (µmol/J) dice cuánta luz útil entrega el equipo por cada unidad de energía consumida. Es lo que distingue un LED moderno de uno antiguo con el mismo consumo. A más eficacia, más luz por el mismo recibo y menos calor que evacuar, lo que a su vez alivia el trabajo del extractor.

Espectro: «full spectrum» no es una especificación

Casi todo se vende hoy como espectro completo, y la etiqueta por sí sola no dice nada. Lo relevante es que cubra bien el rojo y el azul y que aporte suficiente luz en el resto del rango. Añadir rojo lejano o UV tiene efectos concretos, pero son herramientas de ajuste fino: no es lo primero por lo que preocuparse. Puedes comparar modelos en luminarias LED y sistemas de LED.

Cómo comparar dos luminarias en cinco minutos

  • Anota el consumo real de cada una y descarta las potencias «equivalentes».
  • Busca el PPFD medio del área que vas a cubrir, no el del punto central.
  • Compara la eficacia en µmol/J: es el indicador más honesto de la gama.
  • Comprueba que el área de cobertura coincide con tu armario, no con uno mayor.
  • Mira si es regulable: poder bajar potencia en las primeras semanas se agradece mucho.

Un detalle que se olvida: la altura y el reflejo

Subir la luminaria reparte mejor pero baja el PPFD; bajarla concentra y quema. El punto bueno depende del modelo y hay que buscarlo con paciencia. Y la lona reflectante del armario suma más de lo que parece: en un espacio pequeño, las paredes devuelven a la planta una parte apreciable de la luz. Si trabajas con descarga, los reflectores cumplen la misma función.

Si tienes dos modelos entre manos y no sabes cuál rinde más en tu armario, mándanoslos y te los comparamos con los datos delante: escríbenos. Todo el catálogo de luz está en iluminación.

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